Abrazo en el encierro es un emotivo cortometraje documental que narra una innovadora experiencia de inclusión y contención que tuvo lugar durante la pandemia de COVID-19 en 2021, en la Unidad Penitenciaria N° 1 de Corrientes . Este proyecto, impulsado por la Red Corrientes de Derechos Humanos contó con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes y el Plan de Contigencia Audiovisual de la Provincia de Corrientes 2020. Fue registrado audiovisualmente con la dirección de Naty Vega y muestra cómo la solidaridad y la creatividad lograron traspasar los muros en un momento de máximo distanciamiento social.

Ante la imposibilidad de realizar talleres presenciales en las cárceles debido a las estrictas medidas de aislamiento, surgió una iniciativa única: “Añua Ñembotypype” , un programa radial transmitido por Radio UNNE (99.7 FM) que brindaba clases de guaraní a los internos. Este programa, conducido por la profesora de guaraní Balbina Pittoni , les ofrece a las personas privadas de su libertad la oportunidad de reconectar con la cultura y la lengua guaraní, en un contexto en el que la comunicación y el contacto eran escasos.
El documental, protagonizado por Hilda Presman y Balbina Pittoni , capta el poder transformador de la radio como herramienta de educación y vinculación social en un escenario de aislamiento forzado. A través de esta transmisión, los internos no recibieron clases solos, sino también una forma de acompañamiento emocional, lo que marcó una diferencia significativa en sus vidas durante la pandemia.

Abrazo en el encierro no solo documenta el ingenio y la resiliencia de aquellos involucrados en la iniciativa, sino que también explora cómo la cultura guaraní puede ser un puente de reinserción social y una herramienta de afirmación identitaria. El proyecto fue parte de un esfuerzo mayor que incluyó la distribución de cuadernillos educativos y la recolección de radios para que los internos pudieran acceder al programa.

Este cortometraje refleja la capacidad del ser humano para encontrar formas de conexión y apoyo, incluso en los momentos más difíciles. La dirección de Naty Vega y su mirada sensible logran transmitir la esencia de este «abrazo» simbólico que traspasa los límites físicos, ofreciendo una perspectiva sobre la importancia de la inclusión, la cultura y los derechos humanos.
